En Termo Probado escribimos sobre termos eléctricos para casa: de 30, 50, 80, 100 litros o más, verticales, horizontales y planos. «Probado» es el nombre de la web, no una promesa de laboratorio: no probamos ni instalamos los termos, y no vamos a decirte que hemos calentado agua con veinte modelos. Lo que sí hacemos es el trabajo que casi nadie hace antes de comprar un aparato que va a durar diez años: leer la ficha técnica y la etiqueta energética del fabricante y comprobar que los números sirven para tu casa.
Lo que hacemos
1. Partimos de tu casa, no del catálogo
Cada guía empieza por los datos que mandan: cuántas personas viven en casa, cuántas duchas se dan seguidas, dónde va a ir colgado el termo y cuánto sitio hay. Un termo pequeño para una familia de cuatro, o uno que no cabe en el armario de la galería, no es una opción barata: es una compra equivocada.
2. Reconciliamos las cifras con la documentación del fabricante
Las fichas de las tiendas se copian entre sí y arrastran errores. Contrastamos la capacidad en litros, la potencia en W, el tiempo de calentamiento, la clase energética y el consumo anual declarados, las medidas y el peso y la forma de instalación (vertical, horizontal o multiposición) con la ficha técnica, el manual y la etiqueta energética que publica el propio fabricante. Cuando dos documentos no coinciden, decimos cuál hemos usado y por qué. Cuando un dato no se puede verificar en ninguna fuente publicada, la guía lo dice en un apartado de exclusiones nombradas («sin dato publicado») en lugar de repetir una cifra que no podemos sostener.
3. Leemos las opiniones buscando el patrón, no la nota
La media de estrellas dice poco. Lo que nos interesa es lo que se repite: el agua caliente que no llega para la segunda ducha, el termo que tarda mucho más de lo anunciado, las medidas que no coinciden con la caja. Cuando un problema aparece una y otra vez en las opiniones de compradores, aparece también en nuestra guía.
4. Decimos para qué casa es y para cuál no
Cada recomendación nombra el hogar al que sirve y a quién debería descartarla. Una guía honesta tiene descartes además de elecciones, y los nuestros dicen qué hemos excluido y por qué.
5. Revisamos avisos de seguridad
Antes de recomendar un modelo comprobamos que no pese sobre él una retirada del mercado ni un aviso de seguridad vigente en la Unión Europea. Si aparece después de publicar, lo quitamos o lo advertimos con claridad.
Cómo leer la ficha técnica de un termo eléctrico
Estas son las cifras que miramos en cada ficha, y por qué:
- Capacidad (litros). Decide cuánta agua caliente tienes antes de que el termo tenga que volver a calentar. La cifra que importa es la que corresponde a tu casa: personas y duchas seguidas.
- Potencia (W) y tiempo de calentamiento. Dicen cuánto tarda el termo en recuperar el agua caliente. Usamos el tiempo que declara el fabricante; si no lo publica, lo señalamos.
- Clase energética y consumo anual (etiqueta ErP). La etiqueta energética europea permite comparar modelos con el mismo criterio.
- Formato y medidas. Vertical, horizontal o plano; alto, ancho, fondo y peso. Deciden si el termo cabe donde lo necesitas.
Cuando hacemos una cuenta con datos publicados —por ejemplo, litros por persona—, la indicamos como cálculo nuestro y citamos de dónde sale la cifra de referencia.
Lo que no hacemos
- No probamos ni instalamos los termos ni simulamos haberlo hecho. Las conclusiones de la web se apoyan en documentos del fabricante, no en pruebas nuestras.
- No explicamos cómo instalar, conectar, vaciar o reparar un termo, ni cómo manipular la válvula de seguridad, ni a qué temperatura ponerlo. Eso lo deciden el manual del fabricante y un instalador habilitado.
- No escribimos sobre calentadores de gas. Su instalación y su seguridad son otro asunto.
- No cobramos por aparecer. Ninguna marca puede pagar por entrar en una comparativa, ni por subir puestos dentro de ella.
- No publicamos precios exactos. Cambian con cada oferta; usamos bandas orientativas en euros (por ejemplo, 150–250 €) y te enviamos a ver el precio del día.
- No inventamos expertos. Cada guía indica quién ha hecho la revisión editorial: una revisión de lenguaje y claridad, no una prueba del termo.
Esto es información general, no asesoramiento técnico: la instalación, la conexión eléctrica y la válvula de seguridad corresponden a un instalador habilitado; ante cualquier duda, consulta el manual del fabricante.
Cuándo cambiamos de opinión
Una guía no se termina el día que se publica. Revisamos las comparativas cuando un modelo desaparece del mercado, cuando el fabricante cambia la ficha técnica, o cuando las opiniones empiezan a contar algo distinto de lo que contaban. Si nos equivocamos en un dato, lo corregimos y lo dejamos indicado.
Cómo nos financiamos
Termo Probado es un proyecto independiente que se sostiene con enlaces a tiendas. Puedes leer con detalle cómo funcionan y qué significan para ti en nuestro aviso de afiliación. Hoy nuestros enlaces a Amazon.es no llevan ningún código de seguimiento y no nos generan comisión; actualizaremos esa página en cuanto eso cambie.
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